En este nivel, las estudiantes desarrollan competencias cognitivas y sociales que les permiten establecer relaciones interpersonales y fortalecer vínculos con los demás, mediante el trabajo dirigido, en equipo e individual. Este proceso contribuye de manera positiva y eficaz a la comprensión y práctica de sus deberes y derechos.
El alumno avanza en su proceso de aprendizaje y refuerzo del idioma mediante metodologías activas que facilitan la profundización de los contenidos y promueven el desarrollo de los procesos cognitivos. Para lograr un aprendizaje significativo, se implementan diversas estrategias pedagógicas, tales como el fomento de las inteligencias múltiples, el pensamiento visible, el andamiaje, el aprendizaje basado en proyectos, el trabajo colaborativo y la resolución de problemas. Estas prácticas permiten formar jóvenes altamente competentes en el idioma inglés, capaces de comunicarse de manera efectiva y enfrentar desafíos con un enfoque crítico y creativo.